jueves, 31 de julio de 2014

Últimamente...



Últimamente ya no pienso en nada,
estoy distante.

Últimamente ya no duermo,
pienso demasiado.

Últimamente ya no quiero ser yo,
soy un no ser.

Últimamente no soy yo,
quiero ser yo.

Últimamente te lloro demasiado,
quiero redimirme.

Últimamente ya no lloro,
te quiero como siempre.

Últimamente estoy como a oscuras,
eres mi última luz.

Últimamente me deslumbras,
contigo no hay oscuridad.

Últimamente pienso en todo,
últimamente te pienso demasiado.

miércoles, 23 de julio de 2014

martes, 22 de julio de 2014

Muerto entre mil lenguas.





Estoy muerto.
Sólo queda vida vacía
en un cuerpo deshabitado.

El faro ya está derruido.

He muerto entre mil lenguas,
un solo maestre,
un verdugo afín,
mi propia sinhueso.

Sigo empalado entre tuétanos 
sin recipiente,
mis errores.


lunes, 21 de julio de 2014

-

La vida también mata y no hay quien etiquete a ésta hija de puta como a las cajetillas de tabaco.
Ahora, sigue con la función y que se mueran en el final con el sonido de tu risa.

@Charizarddazul
http://lavidaesbellaperonoaquidentro.blogspot.com

jueves, 17 de julio de 2014

El orgasmo de sus lágrimas.

'Veías como día a día te frotaba
los muslos con la pesadilla,
y al terror escarbar en los dominios del sexo
y nada me decías' 
                           Leopoldo María Panero.



Ver la muerte
en las puertas del alma,
y esta llorando.

Como diciendo que pare.
Quién sabe qué.

Como riendo 
y gritando por ojos muertos,
deseando 
las lágrimas del alma.

El alma como un muerto,
mi vida y su infierno.
Vuestras vida, 
y su llanto.

En su gozo
nuestra plutonía.

El orgasmo de sus lágrimas.

jueves, 10 de julio de 2014

Nada.

'Un beldi vedremo'
                 Madamme Butterfly

No hay nada,
¿cómo la nada?
Que la nada es todo.

Noctem no diem.
Vastitas no carpem.

¿Aún me quieres?

Todo está oscuro.
¿Aún me ves?

Recuérdame cuando me olvides.
Facta non verba.


martes, 8 de julio de 2014

Y ella pasa y no espera

Estaba tan ocupada observando cómo sería mi futuro, y recordando cómo fue mi pasado, que nunca vi el presente.
Él corría delante de mí, pero nunca lograba verlo, y mucho menos alcanzarlo.
Estaba tan centrada en mis sueños, que me era imposible vivir mi propia vida. Aunque ella estaba aquí, a mi lado, no delante de mí, ni detrás, sino que estaba en mí.
La vida estaba en mí, pero lo único que hice fue sentarme para ver cómo se iba rápidamente sin que yo pudiera hacer nada. Ella seguía su curso, como las aguas de un río. Y en cambio, yo solo me senté, viendo cómo la vida se iba sin mí, sin disfrutar ni un solo instante de ella.
Tan solo me senté.
Y no me senté para que ella se sentara conmigo, sino para que siguiera sin mí mientras yo esperaba a algo o a alguien que me diera la señal para seguir con mi vida, para que cambiara las cosas.

lunes, 7 de julio de 2014

Ah

Te compré flores.
Te hice sonreír.
Te prometí miles de noches.
Miles de lunas.
Mil millones de estrellas.
Mis temores.
Mis temblores.
Tu Venecia.
Tu ausencia.
Este vacío.
Y dos cafés.

Ah.

miércoles, 2 de julio de 2014

Verano

Añoradas noches de verano,
casas antiguas, puertas abiertas.
Y yo aquí, paseando solo bajo el manto
como si fuera un fantasma, me dibuja
cual luna grande, camino de arena blanca.

Fruta madura, adoquín desgastado, siestas a la umbría de higuera,
sequía de arroyo,
albercas y tardes de solanera;
¡Cómo crecen! Se alzan rubias las espigas, se alzan, se alzan los colores. Colores vienen, colores van, en esta paleta, que ya está repleta, llamada verano.

No sé lo que siento

No sé lo que siento,
pero sé que algo siento.
Me siento mal
por no saber lo que siento,
¿qué es lo que realmente siento?
Lo peor no es no saber lo que siento,
sino no saber hacia quién lo siento.
Estoy hecha un lío,
y lo siento,
por no saber lo que siento,
por no saber hacia quién lo siento.
Pero a pesar de todo,
sé que algo siento.

《...》

《desperté sola en aquel diminuto apartamento, en el centro de una gran ciudad, ¿qué hora sería? No había amanecido aún, es más, dudaba que hiciera más de dos horas de la puesta de sol. El frío de la noche se colaba por esa pequeña rendija entre el marco de la ventana y la pared, el viento soplaba, y podía oler la humedad. Me incorporé, pues, el viento no era lo único que se oía. Aguanté la respiración para centrar toda mi concentración en esos pequeños golpes que al parecer provenían del baño. Me armé de valor, no me quedaba otra opción. No era la primera vez que ocurría esto. Ahora supe que debían ser las doce en punto pues, siempre se oían a esta hora desde hace dos meses. Cada día más fuertes e insistentes. Solo la primera noche me atreví a investigarlos, ahora pensaba ir más preparada. Volvía a estar esa luz roja colándose por debajo de la puerta del baño. Y ese olor a fétido a mesura que me acercaba. Todo se quedó frío, puse la mano en el pomo, tan helado como mi mente en esos momentos, abrí la puerta, y...》