martes, 8 de julio de 2014

Y ella pasa y no espera

Estaba tan ocupada observando cómo sería mi futuro, y recordando cómo fue mi pasado, que nunca vi el presente.
Él corría delante de mí, pero nunca lograba verlo, y mucho menos alcanzarlo.
Estaba tan centrada en mis sueños, que me era imposible vivir mi propia vida. Aunque ella estaba aquí, a mi lado, no delante de mí, ni detrás, sino que estaba en mí.
La vida estaba en mí, pero lo único que hice fue sentarme para ver cómo se iba rápidamente sin que yo pudiera hacer nada. Ella seguía su curso, como las aguas de un río. Y en cambio, yo solo me senté, viendo cómo la vida se iba sin mí, sin disfrutar ni un solo instante de ella.
Tan solo me senté.
Y no me senté para que ella se sentara conmigo, sino para que siguiera sin mí mientras yo esperaba a algo o a alguien que me diera la señal para seguir con mi vida, para que cambiara las cosas.

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